ilustración 3d de un parasito destruido con ozono

Ozono médico y parásitos

Ozono

Introducción

Los parásitos son otros agentes infecciosos susceptibles de ser neutralizados por la capacidad oxidativa del ozono médico. Mencionaremos principalmente a protozoarios de los géneros Entamoeba, Giardia, Leishmania y Cryptosporidium y al nemátodo Angiostrongylus cantonensis, en los que la utilidad del ozono médico para su control ha sido demostrada y documentada.

Estudios in vitro y preclínicos

Giardia lamblia

La Giardia lamblia, también conocida como intestinalis y duodenalis, causante de la giardiasis, una infección intestinal muy extendida en todo el mundo, que cursa con cólicos, hinchazón, náuseas y diarrea, ha sido objeto de estudios para su inactivación con ozono médico desde hace varias décadas.

En investigaciones realizadas durante la década de 1980 se estudió el efecto del ozono médico sobre la G. lamblia a temperaturas entre 5 y 25oC, un rango en el que el cloro no es tan efectivo para su eliminación (1 y 2) cuando se demostró la efectividad del ozono médico para alcanzar un alto porcentaje de inactivación de los quistes del parásito en pocos minutos.

Recientemente esta capacidad ha sido confirmada cuando el ozono médico se usa con H2O2 (3). Esta capacidad microbicida también ha sido confirmada en los aceites ozonizados tanto de girasol (4) como en el de olivo (5), lo que demuestra la efectividad germicida de los mensajeros del ozono médico aún en microorganismos de difícil control.

El agua ozonizada también ha sido probada y demuestra potencial para ser considerada una herramienta efectiva para la eliminación de quistes de Giardia y Eimeria durante el tratamiento del agua (6).

Cryptosporidium

Los estudios sobre el efecto del ozono médico sobre Cryptosporidium han dado, igualmente, resultados positivos en el caso de tratamiento de agua contaminada (7), en donde se observó la eliminación total del parásito o al menos una disminución importante de su viabilidad (8). La gestión de agua con ozono médico es, sin duda, una de las mejores alternativas para eliminar algunos de los parásitos más perjudiciales y complicados de eliminar, como Cryptosporidium (9), lo que confirma su capacidad germicida una vez más.

Leishmania

Otro parásito que aqueja a los seres humanos y ha sido estudiado es la Leishmania, causante de la leishmaniasis, de la que cada año hay entre 700 mil y un millón de casos nuevos. En este caso, el aceite ozonizado ha demostrado ser más potente que la glucantina para la eliminación de este parásito (10).

Angiostrongylus cantonensis

En cuanto a parásitos más complejos, el ozono médico en su forma gaseosa demostró ser muy efectivo en contra de larvas de Angiostrongylus cantonensis, el principal causante de meningitis eosinofílica en el mundo, pues logro eliminar al 100% de las larvas y en conjunto con ultrasonido alcanzó un mínimo de 89% de mortalidad del parásito (11).

Asimismo, se han realizado estudios preclínicos en los que se ha demostrado que el aceite de girasol ozonizado acelera la curación de lesiones de leishmaniasis en ratones bajo tratamiento con antimoniato de meglumina (12), así como la disminución de trofozoitos de Giardia lamblia en el duodeno de gerbos (13).

Estudios clínicos

Medicina veterinaria

Medicina humana

El uso veterinario del ozono médico para el control de infecciones de parásitos ha sido documentado en la literatura médica en el caso de giardiasis en perros beagle en diferentes etapas de la infección e incluso con infección recidivante, los cuales recibieron aceite ozonizado como tratamiento y alcanzaron índices de recuperación superiores al 81% en todo los casos y en algunos de los grupos experimentales hasta el 100% (14), y como protector de las funciones renal y hepática en el caso de perros infectados por leishmania a los que se administró gas intraabdominal (15), sin que se presentaran efectos secundarios indeseables.

También en el ámbito de la medicina veterinaria, aunque estrictamente no se trata de parásitos, mencionamos el tratamiento de infestación de orejas de gatos por ácaros con aceite de oliva ozonizado, en donde se obtuvieron resultados similares que los alcanzados con el fármaco de elección, permetrina, lo que habla de la capacidad de la ozonoterapia para controlar infestaciones de organismos más complejos que los analizados hasta ahora (16).

En medicina humana los reportes de casos exitosos del uso de la ozonoterapia para controlar la giardiasis datan al menos de 2002. En ese año se reportaron resultados similares con aceite de girasol ozonizado que con Ornidazol, con la presencia de vómito como efecto secundario en menos del 3% de los casos (17). Este resultado fue ratificado en estudios posteriores, en los que se obtuvieron mejores resultados que con el tratamiento convencional (18 y 19).

La ozonoterapia también ha sido utilizada para controlar la leishmaniasis cutánea, siempre con excelentes resultados. En estudios de caso publicados en 2021 se confirma la efectividad de la ozonoterapia, en forma de aplicación de ozono médico gaseoso con bolsa, para el tratamiento de esta enfermedad, incluso en un paciente que no había respondido al tratamiento con Glucantime (20 y 21).

Cuando fue probado como complemento del tratamiento con Glucantime, el aceite de oliva ozonizado incrementó la efectividad del fármaco, pues la disminución del tamaño de la lesión fue mayor con el tratamiento combinado, además de que la duración de la terapia fue menor cuando se utilizó la ozonoterapia junto con el fármaco (22).

Conclusiones

Como se observa, el uso de la ozonoterapia, ya sea en mediante gas ozono o aceite vegetal ozonizado, también es efectivo en casos de infecciones por algunos parásitos, como lo demuestran los estudios mencionados, y es previsible que estas investigaciones se profundicen y abarquen próximamente a otros parásitos que también sean causantes de infecciones graves o muy extendidas entre la población de todo el planeta.

Referencias

  1. Wickramanayake, G., et al. (1984), Inactivation of Giardia lamblia cysts with ozone, Applied and Environmental Microbiology, vol. 48, no. 3, pp. 671-672, doi: 10.1128/aem.48.3.671-672.1984
  2. Finch, G., et al. (1993), Comparison of Giardia lamblia and Giardia muris, cyst inactivation by ozone, Applied and Environmental Microbiology, vol. 59, no. 11, pp. 3674-3680, doi: 10.1128/aem.59.11.3674-3680.1
  3. dos Reis, G., et al. (2024), Comparing disinfection efficiency of ozone and peroxone in water containing Giardia duodenalis cysts, Labor e Engenho, vol. 18, e024007-e024007, doi: 10.20396/labore.v18i00.8676501
  4. Henández, F., et al. (2009), Giardia duodenalis: effects of an ozonized sunflower oil product (Oleozon) on In vitro trophozoites, Experimental Parasitology, vol. 121, is. 3, pp. 208-212, doi: 10.1016/j.exppara.2008.10.009
  5. Boland, N., et al. (2016), An in vitro evaluation of ozonized organic extra-virgin olive oil on Giardia lamblia cysts, Jundishapur Journal of Microbiology, vol. 9, no. 11, pp. 1-5, doi: 10.5812/jjm.40839
  6. Morgoglione, M., et al. (2021), In vitro evaluation of ozonated water treatment on the viability of eimeria oocysts and giardia cysts from water buffaloes: A proof-of-concept study, Veterinary Sciences, Vol. 8, no. 6, 115, doi: 10.3390/vetsci8060115
  7. Peeters, J., et al. (1989), Effect of disinfection of drinking water with ozone or chlorine dioxide on survival of Cryptosporidium parvum oocysts, Applied and Environmental Microbiology, vol. 55, no. 6, pp. 1519-1522, doi: 10.1128/aem.55.6.1519-1522.1989
  8. Korich, D., et al. (1990), Effects of ozone, chlorine dioxide, and monochloramine on Cryptosporidium parvum oocyst viability, Applied and Environmental Microbiology, vol. 56, no. 5, pp. 1423-1428, doi: 10.1128/aem.56.5.1423-1428.1990
  9. Rose. J., et al. (2002), Risk and control of waterborne cryptosporidosis, FEMS Microbiolgy Reviews, vol. 26, no. 2, pp. 113-123, doi: 10.1111/j.1574-6976.2002.tb00604.x
  10. Rajabi, O., et al. (2015), The activity of ozonated olive oil against Leishmania major promastigotes, Iranian Journal of Basic Medical Sciences, vol. 18, no. 9, pp. 915-919, doi: 10.22038/IJBMS.2015.5215
  11. Steel, A., et al. (2022), Larvicidal Efficacy of Ozone and Ultrasound on Angiostrongylus cantonensis (Rat Lungworm) third-Stage Larvae, Foods, vol. 11, no. 7, 953, doi: 10.3390/foods11070953
  12. Pivotto, A., et al. (2024), Topical application of ozonated sunflower oil accelerates the healing of lesions of cutaneous leishmaniasis in mice under meglumine antimoniate treatment, Medical Microbiology and Immunology, vol. 213, no. 1, art. no. 4, doi: 10.1007/s00430-024-00788-x
  13. Zamora, Z., y cols. (2006), Oleozón oral, tratamiento efectivo en la giardiasis experimental, Revista CENIC Ciencias Biológicas, vol. 37, núm. 1, pp. 45-48
  14. Zamora, Z., y cols. (2016), Efectividad y eficacia del aceite de girasol ozonizado (AGO) de uso oral como tratamiento de la giardiasis en perros beagles, Revista Electrónica de Veterinaria, vol. 17, núm. 12, pp. 1-13
  15. Fávero, T., et al. (2022), Effects of ozone therapy on hematological and serum biochemical parameters in dogs affected by visceral leishmaniasis, Research, Society and Development, vol. 11, no. 7, e16711729886, doi: 10.33448/rsd-v11i7.29886
  16. Altinok, F., et al. (2016), Effect of some essential oils (Allium sativum L., Origanum majorana L.) and ozonated olive oil on the treatment of ear mites, (Otodectes cynotis) in cats, Turkish Journal of Veterinary and Animal Sciences, vol. 40, no. 6, pp. 782-787, doi: 10.3906/vet-1508-10
  17. Amoroto, M., y cols. (2002), Eficacia del aceite ozonizado (Oleozón) en el tratamiento de la giardiasis. Ensayo clínico fase III, aleatorizado, abierto y controlado, Revista Cubana de Farmacia, vol. 36, núm. 2, pp. 173-17
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  19. González, S. (2015), Efectividad del Oleozón por vía oral en pacientes con giardiasis, Medisan, vol. 19, núm. 8, pp. 958-964
  20. Santana, F., et al. (2025), Ozone Therapy on Wound Healing by American Cutaneous Leishmaniasis: Preliminary Study, Ozone: Science & Engineering, vol. 47, is. 3, pp. 312-316, doi: 10.1080/01919512.2025.2477282
  21. Kello, R. and J. Muhanad (2021), Ozone therapy may be an alternative method for the treatment of cutaneous leishmaniasis: case reports, International Journal of Pharmaceutical Science and Health Care, vol. 4, is. 10, 4 p., doi: 10.26808/rs.ph.i1_1v4.02
  22. Aghaei, M., et al. (2019), The therapeutic effect of ozonated olive oil plus glucantime on human cutaneous leishmaniasis, Iranian Journal of Basic Medical Sciences, vol. 22, no. 1, pp. 25-30, doi: 10.22038/ijbms.2018.29232.7064